Mineros


   Del trabajo de sus manos
de las minas de su esfuerzo
compasión Madre mía
del desamparo de sus cuerpos.
De la oscuridad del Silencio
que dilata la Esperanza
Una salida , una luz de aliento.
Para Ellos y la sangre
que esperan  aún latiendo.

Hoy



Costas embriagadas de burbujiantes oleajes ,
blanco atardecer sobre un cálida chimenea de amor
lúcidos y ludicos momento  de encantos
llenos de caminos con hojas de colores,
colores de otoño
y cielos con nubes de algodón
de un celeste amanecer .
No existe frío ni  nostalgias pasadas
porque lo que fue nunca fue mejor
por eso ya no va.
De las desazones y lamentos
mis oídos ya no antienden más,
 más de lo que se puede dar.

Fin